Psicoterapia - Desarrollo del Bienestar - Relaciones Humanas

Creemos en las personas y en su capacidad para protagonizar y gestionar sus propios cambios

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El talento humano

¿Qué es el talento humano?

El talento es el potencial que tiene la persona para desarrollar todas sus capacidades.


En ocasiones el talento es heredado y fluye. En otras, necesita de un aprendizaje para hacerlo visible o más visible. Esta bien dejar claro que hablamos de talento y no de genialidad, como manera de diferenciar a aquellas personas que van por delante de lo que acontece de forma general, es decir, aquellas personas que solemos decir que son adelantados a su tiempo.


Hablamos de talento en cuanto a desarrollar aquellas habilidades que nos permiten ir en sintonia con lo que acontece historicamente, socialmente, familiarmente y lo que es más importante en sintonia con nosotros, en otras palabras, la sensación de lo que es, es, y así como es, lo recibo, tomo.

El talento de “ser humano”: desarrollar la capacidad de poder llegar a ti sin perderme yo, y de poder estar conmigo sin obviarte a ti. 

Esa es posiblemente la libertad de "ser". La persona ya tiene todos los talentos. Tiene todos los ingredientes; lo que se necesita es desarrollarlos y, más aún, estar consciente de ellos para poder manejarlos positivamente.

"...El organismo se mantiene ejercitando sus capacidades para satisfacer necesidades y valores..." dice el Dr. Branden somos lo que comemos, lo que pensamos, lo que hacemos, lo que creemos etc. El ser humano es una unidad y tiene que cuidar y utilizar todas sus partes. 

En el mundo de la comunicación se trata de ejercitar el talento de poder llegar al otro a través de uno mismo.

¿Cómo se desarrolla el talento humano?

Siempre se ha dicho que el tener información privilegiada era un valor a la hora de llegar a situarse y poder tomar las decisiones con mayor ventaja. En estos momentos donde el acceso a la información es mayoritario y la información es amplia, se empieza a valorar que no es suficiente con tener la información sino que lo importante es el “talento humano”, en cuanto a  la capacidad que tiene la persona para tomarla, masticarla, digerirla y quedarse con la información necesaria, la justa, para su funcionamiento, desechando aquello que no precisa. Dejar de tragar todo lo que nos dicen, para saborear lo que realmente nos interesa. 

Entramos en la era del “doble conocimiento”. El conocimiento que adquirimos de lo externo y el conocimiento interno que una vez elaborado el primero deseamos quedarnos. 

Esto podríamos llegar a pensar que ha llevada a personas con muchos conocimientos “mecánicos” y pocos conocimientos “eléctricos” aquellos que nos despiertan cuestionamientos.


Los conocimientos mecánicos serían aquellos que nos llevan a realizar una labor automàtica. Lo que solemos denominar como hacer un trabajo mecánico – piensa poco, y más allá de que esa labor sea intelectual sigue siendo mecànica. Lo que aquí denominamos “conocimientos eléctricos” son aquellos que lleva a tener que pensar para poder establecer conexiones. Son los conocimientos que producen descarga, insight y su resultado nos lleva a otro conocimiento. Ya no volverá a ser el mismo conocimiento que el anterior.

Esto nos lleva al punto de diversificar el conocimiento en interno y externo, para en última instancia integrar ambos y ponerlos conjuntamente al servicio de la persona.
Es evidente que una buena formación académica amplia la mente y nos permite un mayor desarrollo en cuanto al área específica. Y es ahora donde el conocimiento esta a la basto de casi todo el mundo por la revolución de la información. Queda más evidente que se necesita ir un poco más allá en cuanto a la especialización y aquí entra lo que llamamos conocimiento interno. Conocimiento interno lo clasificariamos dentro de aquel conocimiento que permite conocerme mis capacidades como “ser humano” “ser social”.

El externo se tiene que poner al servicio de dedicar el tiempo a lo que amamos. El interno nos ha de facilitar amar aquello que somos. Para ello necesitamos la máxima transparencia en el obrar, hablar y expresar con uno mismo.

El conocimiento interno es un aprendizaje continuo, un aprendizaje de vida continuo. Aunque posiblemente no exactamente, el conocimento externo, lo podríamos ubicar más en un conocimiento previo para “ubicarme en un lugar determinado en la vida”. Cualquier aprendizaje precisa de atención, observación y en el desarrollo del talento se trata de ser observadores del objeto observado, nosotros mismos.

Creemos que es desde la la introspección, observación, darse cuenta, el camino cómo se desarrolla el talento interno, exactamente como hacemos con el conocimiento externo, focalizando (introspección), aprendiendo (observación), conociendo (darse cuenta). La herramienta es ser observadores de nosotros mismos, desde un estado “meditativo”, es decir, simplemente observo el proceso de lo que acontece, “sin intentar” poner juicios sobre ello, lo miro de forma que puedo ver a cada momento como se gesta.

El ser humano se adapta al medio en el que se encuentra como manera de sobrevivir y vivir lo mejor posible. En este momento se trata de desarrollar las capacidades que tenemos, para una mejor adaptación al medio donde estamos y a su vez entendiendo que somos creadores de ese mismo medio hacia las generaciones venideras. Ser participes activos de nuestra propia historia de manera más presente (No es tan importante lo que hicieron de mi en el pasado, sino lo que hago yo en el presente de lo que hicieron de mi. Fritz Perls)

Pasamos de valorar tangibles a valorar intangibles, es decir las maneras, aptitudes, y actitudes con las que manejamos y procesamos dicha información, la propia como los pensamientos, emociones, sensaciones como la que utilizamos para comunicarnos con el mundo externo, el lenguaje, el temperamento, el estado de ánimo.....????

No hay más camino que la responsabilidad de uno mismo con uno mismo. 
Ya nos lo dicen y nos lo repiten que solo es necesario amar… ¿pero alguien sabe lo que es amar? ¿Estamos dispuestos a lo que eso significa? 

Demos las vueltas que queramos,.... vayamos al otro extremo del mundo... huyamos hacia religiones... más tarde o más temprano, veremos que no hay más camino que la vuelta a casa... la vuelta a uno mismo... el conocimiento de lo que nos acontece a nosotros para poder estar al lado de lo que le acontece al otro. La vida, como la tierra gira sobre si misma, así giramos nosotros... 

El ser humano, necesita cubrir una serie de necesidades que son intrénsicas en él y que se cubren desde la parte extrínseca, es decir desde fuera, de los otros, hasta integrarlas como propias. El talento se desarrolla desde valorarse, reconocerse y amarse. Para ello, el camino es conocer-se y para ello podemos empezar reconociendo que empezamos siendo seres necesitados y que la vida es un camino de aprendizaje de ver lo que es negociable y negociarlo y ver a su vez lo innegociable y rendirse (desde la humildad, dignidad) ante ello.

¿Para qué es necesario el talento humano?

Uno podría aquí entrar en justificaciones (que no queremos decir que no sean así, también) poniendo la mayoría de las razones en la necesidades externas que actualmente nos plasman una y otra vez los medios de comunicación. Aquí, en este momento, nos atreveríamos a decir, que al ser humano, como algo intrénsico en el de supervivencia individual, le mueve lograr la satisfacción propia. En estos momentos no es suficiente con una satisfacción propia, que es lo que hemos venido haciendo en la era de la competitividad (aunque la satisfacción propia se la hemos puesto delante de las narices al otro, en la mayoría de los casos desde la autosuficiencia y no desde el compartir), ahora parece que entramos en la era de la colaboración, algo así como que este aislamiento vivido en regla general, no nos aporta la satisfacción tan deseada. Entraremos a explicar más ampliamente este movimiento en el siguiente capítulo en el que se hace referencia a los dominios externos como elementos que forman parte en el desarrollo del talento.
A la famosa frase que seguro que han oido en multitud de ocasiones de “... no estamos solos” muy posiblemente cabría añadir “... estamos cansados de caminar solos, no es tan divertido, ni tan creativo.... y en la mayoría de nosotros, podríamos decir que las grandes cosas, se hacen conjuntamente.
El ser humano es un animal que necesita la compañía de los otros, y se debate entre la libertad propia y la necesidad de pertenencia (familiar, social...). Nos debatimos entre ser y formar parte, aún cuando muy posiblemente desarrollar el talento signifique sea ser figura, para pasar a ser fondo, y de nuevo ser figura, para pasar a ser fondo. 

Para pasar el mayor tiempo posible en el estado de tranquilidad, coherencia, transparencia y claridad.
Se trata de desarrollar el talento suficiente como para “dejarse en paz”. Y uno se deja en paz cuando hay equilibrio entre todas las partes (tienen).

Elementos que forman parte en el desarrollo del talento humano

Para saber donde estamos, tenemos que disponer de información tanto de nuestro contexto histórico, contexto social, ambiente familiar y autoconocimiento de nuestros dominios (mental, corporal y emocional) para poder tomar la responsabilidad y el lugar que nos pertoca. Ello precisa de un proceso de maduración.

Es muy posible que cuando tengamos la información de todos los contextos, podamos entender que ocurre actualmente y cual es la dinámica hacia donde “se necesita actuar” a fin de poder armonizarnos con el entorno y nosotros mismos.
Estamos ante un fenómeno más profundo (crisis, ajustes, desfalcos…) cuyo eje o centro, como en el dibujo de Leonardo da Vinci, es la exploración del ser humano en todas las dimensiones. Cogiendo la definición de Freud, sería buscar realmente la necesidad latente que en muchas ocasiones no es visible, algo así como que es lo que lleva al ser humano a actuar, y decimos actuar, teniendo en cuenta que la persona tiene la capacidad de cambiar de actuación, o escenario, dependiendo de lo que acontece a cada momento. 

Lo que viene a continuación trata de dar respuesta a ¿esta el talento humano sujeto a los dictamenes de la sociedad, de la historia…? o por el contrario, es la sociedad, la historia quien es el producto del talento humano? Trataremos de explicar que muy posiblemente no sea ni una cosa, ni la otra, sino ambas...

Dominio Externo

Queremos hacer hincapie que necesitamos una mirada global, ahora que estamos en tiempos de globalización, podemos entender que queremos decir con ello. Es decir tenemos que tener en cuenta los elementos que forman parte de una manera u otra en el desarrollo del talento humano. El mundo, el universo se agrupa en sistemas. Los seres humanos formamos parte de una especie que se enmarca dentro de una serie de características, así como otro tipo de animales forman parte de otros sistemas o especies. Formar parte de un sistema significa que esa pertenencia nos va a marcar y condicionar de una manera u otra, es decir, el hecho de ser seres humanos marca y condiciona nuestra manera de interaccionar con el resto, en un contexto determinado y en un tiempo cronológico determinado.

Nuestra ignorancia y muy posiblemente el hecho de no querer entrar en hacer algo “pesado” en este apartado, nos lleva a simplemente poder abrir la puerta de la capacidad que nos lleve a ver como condiciona el hecho de formar parte (no entramos en evaluar si para lo comunmente llamado “bien” o “mal”). Desde aquí poder evaluar lo negociable y lo innegociable y como muy bien se dice las cosas son, ocurren y eso en muchas ocasiones es innegociable cuando ya es, pero como lo gestiono, elaboro, eso si que es negociable y de eso vamos a tratar de exponer.

Contexto Histórico

Empezaremos haciendo referencia del zeitgeist, en cuanto que son los factores que ayudan a comprender el desarrollo histórico. Entre ellos factores no psicológicos, como el desarrollo de otras ciencias, clima político, avances tecnológicos, condiciones económicas). Es el espíritu de la época. La importancia del Zeitgeist en la determinación de si o no se aceptará una idea o punto de vista (o hasta que punto). Las ideas nuevas siempre se juzgan dentro del contexto de las ya existentes. Si las nuevas ideas se acercan lo suficiente a las existentes, por lo menos se entenderán; el que se acepten, rechacen o se ignoren, es otra cuestión que dependerá de los intereses puestos en juego.

Siglo XXI, con unicamente 9 años de experiencia poca cosa nos puede decir de que es lo que hará conforme vayan pasando los años. Si uno extrapola y piensa en el recien estrenado siglo como si de una familia se tratará, podemos ver que por un lado no sabemos hacia donde despuntará el “chiquillo/a” que se encuentra en su más tierna infancia y también podemos ver que forma parte de una generación que le influye en lo que acontezca. 
Así podemos ver la historia, más allá de como decía un experto e investigador en la materia al que le pedí opinión sobre como veía la historia en cuanto al presente como fruto del pasado y hacía donde íbamos como futuro, teniendo en cuenta el presente.. “La verdad es que eso me pides es inmenso. Casi como decir de dónde venismos, adónde vamos y todo lo demás... / ...sin embargo, ¿cómo será el mundo en 2050 y cosas de ese tipo...? Lo bueno que tienen es que los que lo hacen no suelen estar disponibles ese año para pedirles cuentas de lo que ha hecho... “. Más allá de compartir que la "bola de cristal" no es fiable, del todo (por lo menos no es cientñifico), por lo que estaría de acuerdo con mi amigo, también creo que se trataba de un estudio del presente, aquí y ahora, que es ciertamente donde hacemos el futuro, por lo que (muy mio lo reconozco) me parecio que estudios simples y accesibles a todo tipo de personas, sería una buena propuesta de trabajo, lo que ya no sé es si eso da el mismo prestigio (pero bueno eso es otro tema, para otro escrito)

Cierto es que los elementos con los que se tiene que trabajar no son del todo controlables y uno no puede saber con toda seguridad y fiabilidad que es lo que se va a encontrar. Pero aquí tendríamos que decir que muy posiblemente como el escribir de la historia, dependiendo del escritor, investigador y de su propia historia, así la describe. Por lo que ya partirmos que la historia ya contada, tiene una parte de realidad objetiva, es decir lo que podemos medir (las fechas, los datos...) y otra es la realidad subjetiva, aquella que es un reflejo del que la cuenta.

Como no tratamos de hacer un esctito científico, en otras razones, porque no somos investigadores “catalogados como tal” nos vamos a atrever a plasmar miradas muy personales, de forma que si coincide con la del lector, puede ver que es propia y así apropiarsela, y si no coincide, es simplemente que vivimos realidades diferentes, sin más.
No obstante creo que todos podemos coincidir en que el contexto histórico nos influye y determina hasta cierto punto y que la historia la escribimos siendo actores de ella, eso creo que desde lo obvio de lo que nos antecede, no tiene que dejarnos ninguna duda. 

Según Gergen “no se puede seguir considerando el conocimiento como “algo que la gente posee en algún lugar de sus cabezas, sino más bien como algo que la gente construye con otros (Gergen, 1996, 322). Es casi imposible que un solo individuo sea responsable de una idea o concepto. Podemos ver como individuos como Platón, Aristóteles… han influido en otros, que estos a su vez han influidos a otros y así sucesivamente, contribuyendo a los cambios de una idea o concepto a lo largo del tiempo. Que la idea que surge, se comprenda o no, dependerá en gran medida de que la distancia entre lo nuevo que acontece y la capacidad de masticar y digerir el contenido por parte de los seres humanos no sea excesivamente grande. 

Esto, deja libre a los hechos y pone toda su atención en el grado de maduración de la población que habita en ese momento histórico . Podemos ver ideas que eran de antaño pero que en su momento no pudieron ser comprendidas y fueron ignoradas y aletargadas hasta que encontraron un momento más idóneo para ser “despertadas”. Desde el enfoque de paradigma (creado por los americanos) se plantea que las ideas han de estar y están sujetas a ser cambiadas en el transcurso de investigaciones futuras. Basada en la utilidad. 

Podemos llegar a pensar que más allá de que sean correctas o no, las ideas han podido ser rechazadas o no incluidas en un momento determinado, por no ser asimilables en ese momento (por el contexto ambiental, cultural, individual…). Un claro ejemplo de esto es, la asociación de Charles Darwin con la teoría de la evolución que ya existía hacía muchísimos años. No fue hasta la información facilitada por Darwin que no se constituyó en teoría, pero existir, existía. 

Asimismo, la dificultad de las personas en asumir cambios. La historia se puede considerar como una corriente interminable de sucesos interrelacionados, donde todo actua.
La historia habla de nosotros. El Dalai Lama dice... “así como vemos cada uno de nosotros el mundo, así estamos” y si uno presta atención, observa, entonces entiende el hecho de que cada uno de nosotros tiene una mirada subjetiva, por lo que propia, de como siente, mira y vive el mundo. Y entonces, en ocasiones lo que ocurre es que pasa a ser y sentirse responsable de ello y con el poder de elegir cambiarlo, si así lo cree oportuno.

Vamos a coger como ejemplo el estudio de la historia de la psicología para poder observar y explicar de un modo sistemático esos hechos. Les invitamos a realizar lo mismo con otras ramas (economía, filosofía...) en las que Udes., se encuentren más a gusto, con mayor información, para ver como la historia y el ser humano van ligados en el tiempo.
Si miramos la psicología en el tiempo vamos viendo la aportación de cada una de las psicologías (alemana, francesa, inglesa, americana, rusa…) y la aportación de la historia global de la psicología como tal. Se ha de partir que cada una de estas aportaciones viene dada en un contexto cultural determinada, en un tiempo determinado (con sus particularidades históricas, políticas y geográficas determinadas) y con unos condicionantes individuales y particulares de los investigadores. Todo ello se puede entender, o bien como una discontinuidad en la línea de investigación, o bien como una mirada diferente en la línea de investigación que se sigue manteniendo, es decir, la temática de estudio es la misma, pero puede ser vista desde diferentes puntos de vista por lo que al final el resultado puede resultar más enriquecedor. 

El progreso en psicología no tiene por que ser lineal entendiendo que el paso 1 de lugar al 1.1 o al 1.2. El paso 1 puede dar lugar a crear pasos diferentes 2, 3 que aunque diferentes forman parte de una misma familia. De la misma manera en el estudio de la psicología puede tener diversas maneras de investigar la naturaleza, mediante los métodos científicos, históricos, ambiental, cultural….

Una prueba de ello, la podemos encontrar en Wundt y el estudio de de la psicología colectiva o de los pueblos. Wundt se dio cuenta que para este tipo de estudio no servía el método experimental, sino que precisaba de otra ciencia, las ciencias sociales, pues sólo se podía acceder a su conocimiento a través del estudio histórico y evolutivo y eso precisaba de otro tipo de ciencia. Al fundamentarse en un carácter especulativo, no aguantó el paso del tiempo. Muy posiblemente, rescatable en otro momento donde la sociedad, la historia, permita asumir un conocimiento de este tipo y se permita sostener una cierta incertidumbre. 

Los métodos no son infalibles y en el caso del estudio de la mente humana se ha de contar con la objetividad y subjetividad del investigador, de los elementos que forman parte del experimento, como puede ser el lenguaje y de la persona que lo va a experimentar. Por ejemplo en el caso de la introspección llevada a cabo por Wundt, es muy difícil asegurar la objetividad del individuo teniendo en cuenta que se rige en juez y parte del experimento. 

La psicología es el estudio de la psique, la mente del ser humano. Lo que hemos podido ver según su historia, es que la mente, la psique, no es una cosa, un objeto fácilmente controlable, ni factible con seguridad de conocer o controlar en su totalidad. Que el mismo objeto observable (la mente) es observado por otro objeto del mismo valor (otra mente). Y en ninguno de los dos casos una razón no puede prevalecer sobre otra razón... más que como mucho por unos segundos ante la sensación y el impulso del individuo por buscar la superioridad, y que en su esencia y su misma medida, no sería más que evidenciar que cuando “buscamos” la superioridad “estamos” sintiendonos inseguros. Y esto no es bueno, ni malo, simplemente es, como buscar el talento, es reconocerse ignorante. 

Miren como aprenden los niños y utilizen su talento (no juicios, curiosidad, entusiamo, equivocación..) estarán poniendo en marcha parte de su talento innato, ¿olvidado quizás?.

Gracias

Patrícia