Psicoterapia - Desarrollo del Bienestar - Relaciones Humanas

Creemos en las personas y en su capacidad para protagonizar y gestionar sus propios cambios

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Duelos que no se han hecho. Exclusión de personas de nuestra familia. Abortos que son secretos. Padres y/o madres excluidos/as en una separación. Parejas excluidas. Hijos que murieron y de los que nunca se habló...

Me preguntaba ¿qué tanto tenía de semejanza la historia de la sociedad, durante todo el transcurso del tiempo, con la historia particular de cada individuo? Si miramos la historia podemos considerar que es una cadena de sucesos que van interrelacionados, una etapa y sus sucesos dan lugar a la siguiente, que a su vez dará lugar a la siguiente.Y que más allá de que hayan ocurrido en esa etapa o no, más allá de que las personas hayan sido participes o no, lo que si que ocurre es que el momento histórico presente "lo lleva" y su sociedad vive las consecuencias. 

Extrapolando esta situación al sistema familiar y a las situaciones que se derivan de su evolución, progresión, se podría pensar que en la misma lógica o dinámica, heredemos historias, situaciones provocadas por antecesores nuestros, que son arrastradas, llevadas, legadas, a la siguiente generación. 

Freud - fundador del psicoanálisis - acuñó el nombre del "inconsciente" para determinar en las profundidades del psiquismo humano una zona velada a la conciencia, otros escenarios de la memoria más allá de aquello que es conocido, y afirmando que aquello que es inconsciente tiene tanto poder que no se puede descuidar. Partiendo de esta afirmación y ampliando el foco de la mirada de forma que vaya un poquito más lejos de nosotros mismos, incluyendo a los más cercanos personajes de nuestra vida (por vínculo) es decir nuestro sistema familiar. Podríamos pensar que hay un inconsciente colectivo que lleno de experiencias, situaciones. en las que algunas son conscientes y otras no, formando parte estas últimas del inconsciente colectivo, y que aunque no son "visibles" es decir no son conscientes, están latentes y tienen una fuerza y un poder. 

Si es así, ¿Al individuo lo podemos considerar también como una pieza de una cadena de sucesos que van conexionados, más allá de que la experiencia sea propia o no? ¿Podríamos considerarnos que en según que situaciones actuaremos papeles que nos vienen dados? ¿Qué el sistema familiar al igual que funciona una persona individualmente, aquello que no ha sido resuelto o gestionado, lo volverá a poner de manifiesto para que alguien lo gestione, más allá de que esa historia sea propia o no? 

Ciertamente, esto nos podría llevar a pensar que cada ser humano es una pieza de una larga cadena donde en ocasiones puede disponer de cierto "libre albedrío" y que en otras, forma parte de algo más grande que lo rige. También podríamos deducir que solamente volviéndolo consciente (sacándolo a la luz) estas situaciones podemos tener la capacidad de ver de que se trata, más allá de que ello no nos asegure que puedan ser resueltas o no. 
¿Donde nos deja una mirada de este tipo? ¿Cambia nuestra perspectiva? ¿Una mirada así que nos puede enseñar? ¿Tiene que ver eso con lo que llamamos "destino" de cada uno? ¿Podemos cambiar el "destino" mirándolo, haciéndolo consciente? 
A lo que me lleva, como conclusión en estos momentos es que el mirar desde la perspectiva que se quiera, siempre requiere el responsabilizarse de lo que acontece en cada momento, más allá de que uno lo pueda resolver o no, es decir sin expectativas de un resultado concreto. 

Esto es cierta medida lo que he podido ver en el aprendizaje de las "Constelaciones Familiares" creadas por Bert Hellinger e impartidas por otros maestros que han venido a través de él. A todos ellos, gracias.

Patrícia