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Las emociones en la toma de decisiones!!!

Tomamos decisiones eligiendo entre repertorios de conductas posibles. Entre ellas, aquella que consideramos más idónea para nuestros intereses, será la que pongamos en marcha. En muchas ocasiones decimos que hay que tomar la decisión con la "cabeza fria" o hay que pensar "racionalmente lo que vamos a decidir", sin darnos cuenta que las emociones fluctuan con mayor o menor transparencia tomando su parte en la "obra". Siempre presente. La toma de decisiones lleva de forma implícita todo el mundo emocional que será quien elegirá en última instancia la conducta/acción a desarrollar. No se toman decisiones sin esta parte del mundo. Por lo tanto, es importante saber... "que se nos mueve emocionalmente a la hora de tomar una decisión".

Podemos ver que en la medida que la persona evoluciona por sus diferentes etapas la toma de decisiones va adquiriendo mayor complejidad y dificultad por la posibilidad de elección (a más posibilidades, mayor dificultad y también más oportunidades para elegir aquella que va a ser la acertada). A través del sistema nervioso, es donde se dan las funciones a las neuronas para que tomen las decisiones. Estas se hacen servir de las emociones como mecanismo que diseñará una respuesta adecuada a los estímulos del ambiente a fin de lograr la supervivencia (en la escala que sea). Somos seres emocionales y como tales nos movemos a la hora de tomar una decisión.

¿La expresión emocional como algo “ciego”?

La asignación de "significado afectivo" al estímulo determinado puede tener lugar sin que seamos conscientes de ello, es decir en ocasiones las emociones nos pasan desapercibidas, y es posible que el eslabón siguiente la producción de reacciones corporales al contenido emocional, también.
Esto es debido a que vivimos en una sociedad en la que no se le presta una especial atención al cuerpo interno o visceral.
Hay una auténtica disociación entre las vivencias psíquicas y las sensaciones corporales. No obstante  aunque el carácter afectivo no llegue a la conciencia, si que lo hacen las repercusiones somáticas del mismo; las palpitaciones, la sudorización o las sensaciones digestivas. La sensación corporal nos hace de indicador de que algo esta sucediendo, aunque no lo hayamos registrado previamente y no comprendamos a primera vista que es lo que sucede. Si estas sensaciones son fuertes y prolongadas en el tiempo es probable que acaben originando alteraciones (enfermedades psicosomáticas). 
Cuando las emociones no encuentran su vía natural de expresión acaban por manifestarse a través del cuerpo o problemas mentales.

Hoy la neurobiología confirma lo que de una manera intuitiva afirmó Pascal en cuanto a que... “El corazón tiene razones que la razón ignora”.

Funcionamiento biológico de las emociones

La expresión emocional está constituida por una serie de reacciones de carácter motor, autonómico, endocrino y del sistema nervioso central. Estas reacciones se ponen en marcha a través de una estructura llamada amígdala (situada en el seno del lóbulo temporal, una en cada lóbulo temporal) cuya función es asignar de significado emocional a los estímulos ambientales (evaluación) sean de la modalidad sensorial que sean. Una vez estas reacciones están en marcha, revierten sobre el cerebro, en lo que se da a llamar experiencia de las emociones o sentimientos. ¿Cómo reconoce la Amígdala lo que es bueno o es mala para el organismo? Herencia. Una parte de lo que reconoce la amígdala es de carácter heredado. Se trata de patrones de conducta preprogramados (reacciones de defensa ante los depredadores, respuestas sexuales, etc.) o respuestas innatas. Damasio llama "emociones primarias". Adquirido Las emociones que cada organismo de manera individualizada, va adquiriendo a lo largo de su vida. Son "emociones secundarias" (Damasio). Las experiencias que vamos teniendo hacen que los estímulos que en un principio eran neutros vayan adquiriendo una tonalidad afectiva, a través de la asociación entre los objetos y situaciones con la que nos enfrentamos y las emociones primarias. 

¿Cómo se relaciona la emoción y la decisión?

El ser humano va acumulando información sobre lo que ha pasado, las experiencias vividas por el van dejando una huella en su cerebro que va a matizar, cuando no a determinar por completo las decisiones que tomará en el futuro. Por otro lado, esa misma corteza cerebral le va a permitir crear modelos de la realidad por venir, imaginarse, construirse imágenes sobre el futuro. Estas imágenes se generan tomando como material básico, las imágenes del pasado, los conocimientos que sobre el mundo y su manera de funcionar nos ha proporcionado la experiencia. Ha esta capacidad imaginativa se le llama "memoria del futuro", debido a que se fundamenta especialmente en los recuerdos del pasado. Estos recuerdos tienen asignados un "valor afectivo" a los estímulos y pone en marcha las respuestas según el valor asignado a esa afectividad. 

La manera de gestionar la solución a los problemas en un plano teórico y abstracto, nada tiene que ver con el razonamiento, la toma de decisiones que se llevan a cabo en el terreno personal y de las relaciones sociales. "Una cosa es lo que dices que harías si te ocurriera tal o cual situación, y otra bien distinta lo que hacemos cuando estamos viviendo la situación". De esta manera entenderemos que una cosa es hablar acerca de... y otra cosa es estar viviendo ese acerca de...
Vemos entonces que no se trata de ser más listo o inteligente intelectualmente, sino que dependerá del desarrollo y aprendizaje emocional que se haya adquirido, que se logre una respuesta más acorde con lo esperado. 
Cada vez más se pone de manifiesto que el pensamiento y el mundo afectivo van más unidos de lo que nos hemos podido imaginar (aquí introduciría que aunque poco mencionado se tendría que tener en cuenta asimismo el dominio corporal que configuraría la triada de los dominios del ser humano). Que uno de los timones que gobiernan nuestra vida es el timón de los profundos sentimientos y que resulta en muchas ocasiones todavía desconocido su funcionamiento. 
Padecemos o disfrutamos de sus consecuencias, pero no somos conscientes de cómo los generamos. Igualmente confirmamos la existencia de un número reducido de emociones que son innatas en el ser humano y por lo tanto, determinadas genéticamente, y tienen como función principal favorecer la comunicación social entre los individuos (Darwin). 

Todo lo que recordamos lleva asociado siempre un calificativo con su sentimiento, se le llama "affect", del concepto almacenado en su memoria. Este "affect", es un susurro emocional que nos dice a través de su evaluación si lo que hacemos esta bien o no. Con esto confirmamos que nuestro juicio racional nunca es imparcial. Algo muy obvio lo podemos ver en la justicia, donde las leyes son interpretadas por los jueces y vistas y dado su veredicto dependiendo de la persona, juez que lo haga. Esta persona se mueve por unas directrices que llevan de forma implícita su propia experiencia emocional y racional. La imparcialidad humana, es solo una aspiración. Por otro lado podemos ver como tiene que haber una representación para que provoque una emoción. El sufrimiento ajeno en cifras, no se siente, se siente desde la proximidad emocional que nos despierta por la parte que corresponde al espejo que nos refleja en ellas. La razón y la emoción no son opuestos, como nos suelen decir, sino complementarios e imposible de deslindar a la hora tomar decisiones. Las decisiones que tomamos son el producto de una alianza sutíl entre la razón y la emoción. El trabajo se trata de saber combinar ambas. 

Es importante entonces cuando tomemos nuestras decisiones que nos está susurrando nuestro dominio emocional, de forma que podamos hacernos consecuentes y responsables de las decisiones que tomamos.

Gracias. 

Patrícia 

nota: Este escrito esta basado además de otras fuentes en el artículo publicado por Vicente M. Simón - Universidad de València.