Psicoterapia - Desarrollo del Bienestar - Relaciones Humanas

Creemos en las personas y en su capacidad para protagonizar y gestionar sus propios cambios

Por favor, mama (I)

Es en las relaciones donde creamos todas nuestras alegrías, y tristezas, nuestros enojos y nuestro sufrimiento, nuestro disfrute y felicidad. Siendo de esta manera. ¿miramos, revisamos nuestro propio conocimiento interno de cómo se han elaborado los cimientos de esas experiencias que más tarde, con el tiempo, ponen de manifiesto como son nuestras relaciones y cómo estas nos llevarán a la desdicha y/o la felicidad?. 

Escuché decir a Eduard Punset (me reconozco admiradora de su proximidad y curiosidad ante la vida y el ser humano) que ahora los científicos empezaban a cuestionar que lo importante no era tanto el estudio de la mente, el cerebro humano como objeto, sino la importancia estriba en estos momentos en el baile que se establece entre una mente y otra, es decir, en la interrelación de dos mentes o de un sistema de mentes.

¿Es ahí donde el ser humano descubre su talento, su conocimiento interno que le lleva a ser y compartir en la misma medida?. ¿Somos y soy, un movimiento de contacto, retirada?. ¿Es posible que en muchas ocasiones ni siquiera seamos conscientes de este movimiento, y nos mantenemos pegados o retirados completamente? (las dos opciones serían más de lo mismo) ¿Nos implicamos en asuntos que no nos corresponden, o nos volvemos en exceso "estridentes" en preocupaciones, como respuesta disfuncional a una necesidad no satisfecha? 

En este siglo XXI, posiblemente sea un tiempo de formación. En muchas noticias ya se habla de que la formación será el requisito que hará que las personas se enfrenten con mayores recursos al mundo externo, se habla incluso de que los países que no aboguen por esta formación padecerán mayores crisis y problemas. Estoy con ello en que la formación de curriculum (conocimientos intelectuales), ayuda a las personas a una maduración por lo que conlleva el proceso en si de metodología para la adquisición de contenidos. En mi humilde opinión todo esto tiene que ver con el desarrollo más cognitivo, es decir, se trabaja de forma muy específica desde una parte del talento, el talento cognitivo-mental. 

No obstante, me atrevería a decir que estamos muy faltos (aún sin saber que estamos hambrientos en la mayoría de las ocasiones) del talento emocional, del conocimiento interno. Este tipo de conocimiento, a duras penas lo olemos en las escuelas, en las familias. Estamos en la queja constante unos con otros (entendiendo que la queja= no acción). 

Tejemos las primeras relaciones en la familia y es donde nos ponemos a elaborar el patrón que será nuestro traje de viaje para interaccionar con los demás. En lo que coinciden la mayoría de escuelas de psicología, es que, en la infancia donde ideamos el mapa de relación. Y señores, en esas relaciones, las primeras, la carga mayor es el AFECTO. El afecto desde sus pilares, ser reconocido, ser valorado y ser querido. Hagan la prueba, experimenten con su pareja, sus hijos, compañeros de trabajo. Reconózcanlos, valórenlos y tengan muestras de afecto y se darán cuenta que el estrés, la ansiedad, es decir, todas esas enfermedades que vaticinan como las enfermedades que mayor número de personas padecerán, dejan de tener el abono para desarrollarse. ¿Cuál es el problema? Principalmente que para que una persona pueda hacer esa labor, primero tiene que haber encontrado el lugar, su lugar y sentirse el mismo reconocido, valorado y querido por si mismo. Y les puedo asegurar que en la mayoría de los casos, es un trabajo. Hacer la imagen de la familia (constelación familiar) nos ayuda a ver donde esta el nudo que dificulta que el talento emocional fluya. La definición propia del talento emocional es aquella que dice . "Como estar contigo, sin perderme yo. Como estar conmigo, sin obviarte". En definitiva establecer el mejor grado de contacto-retirada, fusión-separación. 

Solo observando como ha sido ese baile, podemos descubrir los pasos que lo generan y cambiar el ritmo si lo creemos oportuno. No olviden que la primera pareja de baile en esta pieza que es la vida, la bailamos (hombres y mujeres) con la madre. La primera relación que mantuvimos fue con la madre. El resto, vino luego. La Abuela Margarita, dice que las mujeres son las que tienen que enseñan a amar a los hombres y tiene mucha lógica, desde que es ella el cobijo principal, donde la vida se inicia, donde el afecto, toma su primer contacto. Por supuesto, no hay nada determinante, pero los hechos, son los hechos y ese es el inicio. 

Si se fijan esa primera relación de fusión-separación se establece con la madre, de ahí que en la mayoría de los casos, por no decir todos, la relación con la madre, especialmente, marcará el desarrollo psicológico (talento emocional, mental y corporal) de este niño o niña. Es con la madre (y esto no tiene que ver nada con dejar al padre de lado, simplemente nos vamos al hecho, a lo obvio) donde la fusión, dará lugar a la separación y este baile, señores, lo mantenemos durante mucho, mucho tiempo. Será la madre quien hará de puente para poder establecer una buena relación con el resto, simplemente desde lo obvio, desde los hechos, de ella sale (como la madre tierra) y es presentada al padre, presentada a la vida. Fíjense, acuérdense de nacimientos de sus hijos y verán que hay una mirada que es así. La madre crea, nutre y trae la nueva vida, y el padre lo muestra, lo presenta. ¿Quizás podríamos decir, que la madre se cuida de lo interno y el padre de lo extrerno?.  

Piensen en su madre y déjense venir que es lo que sienten. Si vamos un poquito más allá en ese sentir, dense cuenta si aquel que siente es el/la adult@ o el/la niñ@. 

Si descubren que es su niñ@ quien lo manifiesta, dense cuenta de lo qué realmente sienten. Si por casualidad o no, descubren que sienten que están enfadad@s, o están tristes recuerden que son emociones que en muchas ocasiones una tapa a otra. 

Detrás de un/a adulto/a enfadada con la vida, se encuentra un niñ@ dolid@ con la madre?. 

Gracias.